miércoles, 24 de noviembre de 2010

Thanksgiving a la espaniola


Maniana es el dia de Accion de Gracias. Y varios amigos nos juntamos para celebrarlo e intentar (en la medida de lo posible) preparar la tipica cena americana para este dia. Somos unas diez personas, la mayoria europeas, y nos hemos estado informando de los platos tipicos para este dia. Lo mas importante es el pavo, que parece ser que se sirve con una salsa de cranberries (arandanos), acompaniado de pure de patatas y verduras y de postre pastel de calabaza. Aunque ya he dicho que nos juntamos amigos de varios paises, como los espanioles somos mayoria, vamos a espaniolizar la cena un poco. Asi que acompaniando el pavo seguramente pongamos tortilla de patatas y un vinito dulce (el otro dia descubri en la tienda de licores de enfrente de casa botellas de vino dulce de Jerez!!!!). Y lo de la "salsita" de arandanos creo que la dejaremos para otro momento... 

Tengo ganas de fiesta. Los tres fines de semana que me quedan antes de volver a casa estan ocupados con eventos festivos, para ir entonandome, no sea que llegue a Espania en baja forma.

Feliz Thanksgiving


viernes, 19 de noviembre de 2010

Stress-derived immunodeficiency

Hace unos dias lo comentaba con compañeros de trabajo, y parece ser que no soy un bicho raro (por lo menos con respecto a lo que voy a explicar ahora), sino que entre mis compañeros es un sindroma generalizado. El caso es que no paro, que no tengo tiempo ni de mirarme al espejo, que me faltan horas en el día para terminar el trabajo, descansar y desconectar. Y como me agobio y me estreso, somatizo. Y en esas estamos... Entre papers por enviar, experimentos por hacer, seminarios que preparar, y aguantar alguna que otra preocupación más, mi cuerpo lleva un tiempo avisandome que me estoy colando. Primero una conjuntivitis y un herpes labial (será que "tengo las defensas bajas"...). Cuando se fueron, un par de días de jaqueca. Luego el herpes reapareció multiplicado por cuatro, y ahora que casi se ha ido, espero con ilusión qué otra sorpresa me guarda mi cuerpo para la semana que viene (sería una pena que después de un mes "en compañía", de momento me quedara sin ninguna infección vírica ni bacteriana ni fúngica). Y si a todo esto le unimos el "síndrome más menos uno" que me lleva rondando desde hace unos días, el resumen es que necesito vacaciones. 



Son las doce menos cinco de la noche. Hace escasamente media hora que he llegado del laboratorio. Después de 15 horas trabajando por enésimo día consecutivo, llego a la conclusion de que con este ritmo, la semana que viene tendré no solamente herpes, conjuntivitis y jaqueca, sino entradas gratuitas y en zona VIP para la sala de urgencias del hospital de mi universidad.

Y hablando de universidades... Aunque ahora soy miembro de Yale, no puedo evitar echar de menos Boston y Harvard.

sábado, 13 de noviembre de 2010

Yo tenía un blog...


Un día, una se levanta por la mañana y se siente rara. Lo primero que se pregunta es si todo va bien. La respuesta automática viene a mi mente: sí, todo va bien (una tiene que ser optimista, o por lo menos intentarlo). Pero me siento rara. Y dedico los primeros 20 minutos del día a intentar analizar todos y cada uno de los problemas/preocupaciones/hechos importantes que me han ocurrido en la semana para ver si descubro dónde está el responsable de que hoy me sienta rara. Son las siete y media de la mañana, sábado. Tras esos veinte minutos de reflexión, vuelvo a abrir los ojos. Las diez y veinte. Definitivamente, no tengo ningún problema que me haga sentir rara (y mucho menos que me quite el sueño, aunque esa es otra historia…). Cojo mi ordenador y recuerdo, no sé por qué, que yo tenía un blog. Quizás porque me sentía con ganas de escribir, aunque no tenía nada que contar. Abro mi blog y encuentro un comentario del 28 de octubre a mi último post (de principios de junio). Decía algo así como que era una pena que estuviera ocupada y no escribiera porque le gustaba leer mi blog. Y me ha convencido. Y en ese mismo momento he entendido por qué me sentía rara.

Como veréis, para según que cosas no es muy difícil convencerme. Y hoy sentía la necesidad de refugiarme en un sitio seguro, en un sitio donde pudiera ser yo misma y decir lo que pienso sin tener que medir las palabras ni los argumentos. Y aquí estoy. Y me siento rara porque empiezo a echar de menos mis referentes. Desde la última vez que escribí en el blog han pasado muchas cosas. Me he mudado de ciudad, trabajo en un sitio nuevo (aunque con los mismos compañeros), envié mi artículo a publicar, me volvió la revisión, lo volvimos a enviar, estuve de vacaciones en España, volví de España… casa nueva, ciudad nueva, amigos nuevos, añoranza de lo que era mi vida durante esta año y medio pasado, y sobre todo, en este momento, añoranza de encontrarme a mí misma. Las vacaciones del verano no fueron suficientes. Entre el tour por Estados Unidos, el viaje a Japón, y el trabajo, mi mes de vacaciones se convirtió en 3 escasos días de desconexión. Así que ahora añoro mis referentes. Mi casa, mi familia, mis amigos, los bares de mi pueblo, las playas donde suelo ir… Levantarme y oir a los hijos de mis vecinos peleándose entre ellos. Salir a la calle y montarme en mi coche, tomar un café con mis amigos de siempre. La sobremesa en mi casa… Por eso hoy me sentía rara, y por eso hoy me acordé del blog.

Es cierto que en estos meses apenas he parado, pero también es cierto que no he sentido la necesidad de escribir. Pero he vuelto, por lo menos por ahora…