domingo, 18 de abril de 2010
Domingo
Hoy me he despertado temprano. A pesar de que anoche llegué a casa muy tarde, a las ocho de la mañana estaba arriba. He abierto mi blog y me disponía a contar mi salida de anoche con la gente del trabajo (le dedicaré una entrada completa porque este evento es el primero que se organiza de esta índole desde que llegué hace un año y 4 meses y se merece un hueco en mi blog...). El caso es que cuando iba a empezar a escribir, he mirado la fecha de hoy en el reloj del ordenador, y automaticamente he recordado que tenía que ir al laboratorio. Luego he pensado en lo rápido que pasa el tiempo. Sí, ya sé que es una de esas frases que se dicen en todo momento, y que no estoy descubriendo nada nuevo, pero yo, que estoy en un "Kit Kat" en estos momentos de mi vida, cuento todos y cada uno de los días que pasan para salir de este "paréntesis". Las vacaciones de Navidad pasaron volando, y cuando quise darme cuenta me encontraba otra vez dentro de mi paréntesis particular, con 8 meses por delante hasta volver a salir de él por unos días. Hoy me paro a mirar atrás y ha pasado un año y cuatro meses desde que un 13 de enero salí de mi casa hacia Madrid con dos maletas y una mezcla de sentimientos y sensaciones. Y aunque no quiero dramatizar, ni ponerme sentimental, lo cierto es que jamás olvidaré la imagen de mis padres en un banco de la estación mirando hacia el vagón del tren donde yo iba. Mi padre rodeaba a mi madre con su brazo y los dos esperaban que el tren saliera. Estaban tristes y a la vez contentos por mi. Aquel momento fue duro.
Es curioso como nos acostumbramos a casi todo y como todo se relativiza. Cuando estudiaba en Granada pensaba que tampoco estaba tan lejos de casa, al fin y al cabo en aquella epoca eran cinco horas de tren. Cuando viví en Estocolmo y echaba de menos mi casa, mis amigos, mi familia, siempre me consolaba pensando que 3 horas de avión no eran nada. Y ahora, me sorprendo a mi misma hablando con amigos aqui y comentando que bueno, que aunque tengamos un oceano de por medio y seis horas de diferencia, lo cierto es que si nos montamos en un avión, en seis horas y media estamos en España (¡¡¡¿?!!!).
Y si habéis llegado a este punto leyendo igual doy la sensación de estar pasándolo mal aqui y estar deseando volver a España, pero no es del todo así. Estoy encantada de haber tenido la suerte de poder vivir esta experiencia. Aunque sí es cierto que salí de España por casi "obligaciones" laborales, desde hace muchos años una de mis ilusiones era poder vivir en Estados Unidos durante un tiempo, y poder trabajar en lo que más me gusta en la mejor universidad del mundo. Es un lujo poder trabajar en estos laboratorios y rodeada de tanta gente brillante. En un año aqui he conocido al 90% de los autores de los articulos que leo a diario y que considero fundamentales para el proyecto que desarrollo. Esto solamente puede hacerse aqui. Tengo la oportunidad de utilizar tecnologias que por su complejidad, coste y nivel de especialización no podría haber aprendido en muchos otros sitios. He conocido decenas de personas y muchas de ellas se han convertido en mi grupo de "amigos" aqui en Boston (he de decir que entre ellos, por desgracia, no hay ningún americano, somos todos europeos y asiáticos). He aprendido que, aunque mi estilo de vida en España es, y seguirá siendo, el que se amolda más a mi forma de ser, también se puede aprender mucho de otras formas de ver la vida, y además de enriquecerme, me hace valorar aún más lo que ahora mismo no tengo. Ah!, y estoy viajando. No todo lo que quisiera, porque ni el trabajo ni el dinero me lo permiten, pero tengo en agenda varios viajes, algunos confirmados y otros en proceso de maduración. Espero poder conocer todo lo que pueda de este país antes de volver a Europa.
...hoy domingo ha tocado perderme en mis pensamientos...
Mientras me preparo para ir al labo, escucho una de mis canciones favoritas...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Hermana, escribes tan bien... casi se me escapa una lagrimilla jejejeje
ResponderEliminarTe quiero un montón... y te admiro tanto como te quiero.
Muchos besos
Yo si que te quiero a ti, petardo....
ResponderEliminar